
Daily Mercados 09-04-2026
El mercado festejó que Trump haya suspendido los ataques contra Irán programados para el martes por la noche. El Nasdaq, el S&P 500 y el Dow Jones avanzaron 2,5%, 2,8% y 2,9%, respectivamente. Bajo este marco, la volatilidad del equity, medida por el VIX, se desplomó 18,2% hasta los 21 puntos. Por su lado, los precios del petróleo se hundieron. El Brent retrocedió 11,8% hasta US$96,8/bbl y el WTI hizo lo propio en 14,8% hasta US$94,4/bbl.El mercado festejó la frágil tregua entre Estados Unidos, Israel e Irán
El mercado festejó que Trump haya suspendido los ataques contra Irán programados para el martes por la noche. El Nasdaq, el S&P 500 y el Dow Jones avanzaron 2,5%, 2,8% y 2,9%, respectivamente. Bajo este marco, la volatilidad del equity, medida por el VIX, se desplomó 18,2% hasta los 21 puntos. Por su lado, los precios del petróleo se hundieron. El Brent retrocedió 11,8% hasta US$96,8/bbl y el WTI hizo lo propio en 14,8% hasta US$94,4/bbl. Además, el dólar se depreció frente a las principales divisas del mundo. El DXY cayó 0,8% hasta 99.
No obstante, como mencionábamos ayer en nuestro daily, el escenario sigue siendo frágil y requiere monitoreo constante. La tregua luce endeble. Israel lanzó el mayor ataque coordinado sobre el Líbano desde el inicio del conflicto y Netanyahu dejó en claro que el acuerdo no incluye a Hezbollah. Las señales desde el resto de los actores no son consistentes. El primer ministro pakistaní Sharif afirmó que el alto al fuego abarca todos los frentes, incluido el Líbano, en abierta contradicción con la postura israelí. Irán, por su parte, respondió suspendiendo el tránsito de petroleros por el Estrecho de Ormuz, bajo el argumento de que los ataques violan el acuerdo. Solo cinco buques lograron cruzar antes del cierre, lo que vuelve a tensionar uno de los principales cuellos de botella energéticos del mundo. En este contexto, una fuente vinculada al IRGC deslizó que Irán podría retirarse del acuerdo, mientras que la Casa Blanca desmintió esa versión. La dinámica deja en evidencia que la tregua carece, por ahora, de un marco operativo claro.
En paralelo, Estados Unidos intenta sostener el canal diplomático. El vicepresidente JD Vance encabezará las negociaciones en Islamabad desde el sábado. El propio Vance relativizó lo ocurrido en el Líbano, calificándolo como un “malentendido legítimo”, y advirtió que sería un error estratégico de Irán dejar caer las conversaciones por ese episodio. Sin embargo, la incertidumbre persiste. El embajador de Irán en Pakistán primero confirmó la llegada de la delegación iraní a Islamabad y luego eliminó el mensaje, lo que siembra dudas sobre si las negociaciones efectivamente avanzarán. Las diferencias de fondo tampoco ayudan. La propuesta de diez puntos de Irán y lo que el gobierno de Estados Unidos considera una base viable están lejos de alinearse. El gobierno iraní exige el retiro de tropas estadounidenses de la región, control sobre el Estrecho de Ormuz, reconocimiento de su programa de enriquecimiento y el levantamiento total de sanciones. Desde Estados Unidos, en cambio, se insiste en que solo un conjunto acotado de puntos es aceptable y que las definiciones clave se darán a puertas cerradas.
En este marco, Trump reforzó el tono. Señaló que las fuerzas estadounidenses permanecerán desplegadas en torno a Irán hasta que haya un acuerdo concreto y advirtió que, de no cumplirse, la respuesta militar sería de una escala inédita. El mensaje es claro. La presión no se relaja pese a la tregua. De hecho, en la antesala de las negociaciones, Estados Unidos decidió mantener su presencia militar en el Golfo Pérsico, mientras el mercado empieza a poner en duda la sostenibilidad del alto al fuego.
Bajo este marco, hoy el mercado reacciona con cautela y devuelve parte del movimiento de ayer. Así, los precios del petróleo abren al alza. El barril de crudo WTI sube 5% hasta US$99,2/bbl y el Brent avanza 3,3% hasta US$97,9/bbl. Por su lado, los futuros de los principales índices bursátiles operan en terreno negativo. El Dow Jones, el S&P 500 y el Nasdaq retroceden 0,4%, 0,3% y 0,2%, respectivamente.
Por otro lado, ayer se publicaron las minutas de la reunión del FOMC del 17 y 18 de marzo, la primera en la que el comité evaluó el impacto de la guerra en Irán. El documento muestra un comité genuinamente dividido. La gran mayoría de los participantes juzgó que los riesgos al alza en la inflación y a la baja en el empleo estaban elevados y que habían aumentado con los eventos en Medio Oriente. Muchos advirtieron que un conflicto prolongado podría debilitar aún más el mercado laboral, lo que justificaría recortes de tasas, mientras que otros señalaron que una suba persistente del petróleo podría requerir subas para anclar las expectativas de inflación. Sobre el mercado laboral, muchos participantes alertaron que, con tasas tan bajas de creación neta de empleo, las condiciones son vulnerables a shocks adversos y que la concentración de las contrataciones en pocos sectores como salud es una señal de fragilidad. Un dato relevante de mercado es que los futuros de crudo subieron 50% durante el período entre reuniones, pero los contratos de mayor plazo subieron significativamente menos, lo que el staff interpretó como una señal de que el mercado ve el shock como transitorio. De esta manera, el mercado le asigna una probabilidad del 29% a que la Fed va a recortar la tasa de política monetaria 25 pbs este año.
La deuda soberana en dólares argentina se sumó al cambio de tono
En la primera rueda tras la desescalada del conflicto en Medio Oriente, los Globales argentinos reaccionaron con fuerza y treparon entre 0,8% y 2,2%. El protagonista fue el tramo largo de la curva, con el GD41 liderando las subas. En este contexto, los rendimientos se acomodaron en torno a 8,2%–9,1% en el tramo corto, mientras que el resto de la curva se ubicó entre 10,1% y 10,3%. El alivio en las tensiones geopolíticas permitió descomprimir, al menos de forma transitoria, la prima de riesgo global. Así, sumado al desempeño de los bonos argentinos, el riesgo país se consolidó en torno a los 570 puntos básicos, acercándose nuevamente a la zona de acceso al mercado (400–450 pb).
Este nuevo escenario también favoreció al universo emergente/distressed. En línea con esto, el ETF EMB avanzó 1,2% en la jornada. Sin embargo, la deuda argentina volvió a destacarse: su desempeño efectivo superó al que explicaría únicamente el movimiento del segmento emergente, incluso considerando el alto beta de los Globales. En otras palabras, si los bonos hubieran replicado solo el impulso externo, el avance habría sido de 1,7%, llevando el precio promedio ponderado por outstanding a US$75,1. No obstante, la dinámica idiosincrática volvió a jugar a favor, con una suba efectiva de 1,8% que posicionó el precio en US$76,2. Esto implica una mejora cercana al 1,4% en lo que va del año.
En el universo en pesos, tuvimos un día de relativa calma. La curva CER operó mixta, mientras que los rendimientos de la curva de tasa fija comprimieron en el margen. De esta forma, las TEMs a lo largo de la curva de tasa fija finalizaron en el rango 1,8% - 2,3%. En este contexto el BCRA publicó ayer el REM (Relevamiento de Expectativas de Mercados) de marzo, en donde vemos que las expectativas de inflación volvieron a venir al alza por séptimo mes consecutivo. Si bien el sendero de desinflación no está desanclado (el mercado sigue proyectando una pendiente negativa), este fue revisado al alza para todos los meses del año. Así, ahora el relevamiento espera una inflación de 3% para el mes de marzo, revisándose al alza 0,5 pbs desde 2,5% de la estimación pasada, mientras que para el resto de los meses del año se revisó 0,3 pbs.
Mercado cambiario: reacción inicial a la supuesta paz en Medio Oriente
Tras el acuerdo de cese al fuego (temporal) en Medio Oriente, las monedas emergentes se apreciaron. Esta vez, el peso no fue la excepción a la regla. El tipo de cambio oficial retrocedió 0,6% ayer hasta $1.387,5; aunque en las primeras horas de la rueda llegó a operar más cerca de $1.380. Así, la distancia respecto al techo de la banda se amplió a 20,2%, volviendo a niveles similares a los de fines de junio de 2025. En la misma línea, las monedas de Latinoamérica se apreciaron, mientras que el dólar a nivel global se debilitó (DXY -0,8%). A modo de referencia, el real se apreció 1,1% ayer y el mexicano 1,45%, mientras que el peso uruguayo prácticamente no se movió.
En este “nuevo” contexto, el BCRA compró US$102 millones ayer. De este modo, acumula US$301 millones en lo que va de abril y ya alcanzó cerca del 47% de su objetivo anual de compras (US$4.685 millones).
Hasta hace pocos días, cuando un cese al fuego parecía lejano, la dinámica del tipo de cambio era distinta. A pesar de un contexto internacional adverso, el peso argentino mostraba un mejor desempeño relativo frente a sus pares. Es decir, se movía más por factores locales, como el carry trade y la expectativa de una buena cosecha gruesa, que globales. Ahora, con un dólar más débil, el comportamiento empieza a alinearse con el resto de emergentes.
Hoy, el contexto internacional juega más a favor de lo que ya lo hace la estacionalidad. La liquidación de los exportadores del agro debería reforzar la oferta de divisas en los próximos meses, al menos hasta el inicio del segundo semestre. Y ahora, un entorno global más benigno podría reactivar los flujos hacia Argentina y destrabar nuevas emisiones corporativas, que en marzo parecían “paradas” (ver gráfico de abajo).
Aun así, no faltan riesgos. El tipo de cambio real se mantiene en niveles históricamente bajos y podría seguir apreciándose. Para tomar dimensión, se encuentra solamente 2,4% por encima de los niveles heredados de Massa (promedio de noviembre de 2023). Además, el impulso del agro es transitorio y pierde fuerza en la segunda mitad del año, algo que el mercado podría anticipar.
El Merval retomó el color verde
El Merval subió 1,8% tras el desliz del martes (-1,8%) hasta US$2.033. De esta forma, llega al jueves con una suba de 0,8% frente al cierre de la semana pasada. En el exterior, los principales índices de Wall Street cerraron positivos, a pesar de algunos rumores que circularon durante la rueda sobre una posible escalada en Medio Oriente. Así, el Nasdaq Composite, el Dow Jones y el S&P 500 subieron 2,9%, 2,8% y 2,5%, respectivamente. Por su parte, en emergentes, el EEM y el EWZ subieron 5,5% y 3,0% cada uno.
Entre las acciones que componen el panel líder, los verdes superaron a los rojos. BMA (+6,9%), SUPV (+6,4%) y BBAR (+5,3%) completaron el podio ganador, mientras que TGSU2 (-3,4%), ALUA (-3,4%) y TGNO4 (-2,7%) cerraron al fondo de la tabla. Por su parte, en el exterior la tendencia fue similar para los ADRs locales. En tanto, BIOX (+11,6%), SUPV (+7,4%) y BMA (+7,1%) fueron los que tuvieron la mejor rueda, al tiempo que VIST (-6,5%), TGS (-2,2%) e YPF (-1,6%) fueron los más afectados, principalmente por la baja del crudo.
Entre las noticias corporativas, GEMSA volvió a ajustar los tiempos de su proceso de reestructuración. En concreto, extendió el período de participación temprana hasta el 15 de abril y la fecha de expiración hasta el 22 de abril, en busca de alinear los plazos con otras ofertas en curso y favorecer la adhesión de los inversores.
Por otro lado, hoy se llevará a cabo la licitación de YPF, correspondiente a su ON Clase XLIII hard dollar MEP, por hasta US$70 millones (ampliable). El bono será a 48 meses y con tasa fija a licitar, que creemos podría cerrar en torno a 5,75%, con amortización bullet y cupones semestrales.
Por último, la Cámara de Diputados aprobó la reforma a la Ley de Glaciares con 137 votos a favor, 111 en contra y 3 abstenciones. Es un proyecto que ya contaba con media sanción del Senado y que introduce cambios en el esquema de protección ambiental, habilitando evaluaciones caso por caso y con potencial impacto sobre el desarrollo de inversiones mineras y energéticas en el país.






