Beneficios de operar con opciones

  • Arbitraje

    Arbitraje

    La combinación del mercado spot y del de derivados, te permitirá optimizar tu inversión.

  • Apalancamiento

    Apalancamiento

    Potenciá el rendimiento de tus inversiones.

  • Flexibilidad

    Flexibilidad

    Las opciones pueden ser usadas como instrumento para controlar el riesgo del portafolio o potenciar su volatilidad.

  • Estrategia

    Estratégia

    Armá la estratégia que más creas conveniente para lo que esperás del mercado.

Preguntas frecuentes

El primer requisito para operar opciones es tener una Cuenta Comitente en Portfolio Personal. Si aún no la posee, aquí puede ABRIR CUENTA.

Todos nuestros clientes pueden operar por 3 canales:
1. A través de la Plataforma Web
2. Enviando órdenes por e-mail
3. Por teléfono

Operatoria web
Desde la Plataforma de Trading - y cargando su usuario y contraseña - podrá ingresar órdenes de compra y venta de opciones desde la opción OPERAR -> OPCIONES.

Operatoria por teléfono
Durante los días hábiles y en el horario de operación del mercado podrá contactarnos por teléfono para solicitarnos una operación llamando al número 0800 345 7599.
Una opción es un derecho a realizar una operación futura sobre un activo, a un precio determinado y en una fecha estipulada. Quien compra una opción no compra un activo sino un derecho sobre un activo, más adelante podrá ejercer -o no- su opción. Es decir, no la obligación de comprar o vender el activo subyacente.

Como en toda transacción, existe un comprador y un vendedor. El comprador de una opción paga una prima por el derecho a comprar (call) o vender (put) una unidad del activo subyacente, a un precio de ejercicio específico, a la fecha del vencimiento o antes. Por ende, es un contrato por el cual el lanzador (vendedor) por una determinada cantidad de dinero (la prima) otorga al titular (comprador) el derecho a exigir a un lanzador en o hasta una fecha, la compra o venta de una cierta cantidad de títulos valores (lote) a un precio fijo predeterminado llamado precio de ejercicio.
Las opciones pueden ser de dos tipos:

Opción de compra, o "Call": Otorga el derecho a comprar una cantidad especificada del activo subyacente. El comprador de un Call paga una prima por el derecho, pero no la obligación, de compra el activo subyacente, a un previo específico, en la fecha de vencimiento de la cupón o antes. El vendedor de un Call (lanzador) cobra una primar por la obligación de vender el activo subyacente a un precio especificado, si se le es requerido en la fecha de vencimiento o antes. El titular de la opción se protege así de una suba del precio del activo subyacente, asegurándose un precio máximo de compra.

Opción de venta, o "Put": Otorga el derecho a vender una cantidad específica del activo subyacente. El comprador de un Put paga una prima por el derecho, pero no la obligación, de vender el activo subyacente, a un precio específico, en la fecha de vencimiento de la opción o antes. El vendedor de un Put (lanzador) recibe una prima por la obligación de comprar el activo subyacente a un precio especificado, si se le es requerido en la fecha de vencimiento o antes.
La prima es el precio que uno paga (o recibe) por la compra (o venta) de la opción. No hay que confundir la prima con la base, o precio de ejercicio del subyacente si se elige ejercer la opción.

La rentabilidad de las opciones estará dada básicamente por los movimientos del precio del activo subyacente. Las opciones pueden así ser utilizadas para: 1) Asegurarse frente a una caída en los precios de un activo (por ejemplo, acciones); 2) Generar ingresos adicionales reduciendo el costo de la compra de opciones; y 3) Especular e invertir sobre el movimiento del precio de una determinada acción (sea a la baja o al alza).

Ahora bien, para obtener este derecho, el comprador pagará una prima. Esta es el precio de la opción. Se determina por la interacción de la oferta y la demanda; y se compone de Valor Intrínseco y de Valor Tiempo.

Puntualmente, la prima es el precio que uno paga (o recibe) por la compra (o venta) de la opción. No hay que confundir la prima con la base, o precio de ejercicio del subyacente si se elige ejercer la opción.
Hay dos factores de riesgo importantes en las opciones: la volatilidad de la prima, y el hecho de que tienen una fecha de vencimiento. La volatilidad implica la posibilidad de obtener en el muy corto plazo, grandes ganancias o grandes pérdidas.

Que tenga una fecha de vencimiento es también un riesgo importante. Si compras una acción y baja, siempre vas a tener la oportunidad de esperar que retome el crecimiento, y muchas veces esto ocurre. Sin embargo, al tener la opción un vencimiento, esta oportunidad de esperar una recuperación se pierde. En Argentina - por circunstancias de operatoria propia del mercado - lo normal es que haya opciones con vencimiento hasta dos meses en el futuro. Puede haber vencimientos más largos, pero no es lo usual.

Por otro lado, el nivel de riesgo que se asume al invertir en opciones es distinto si uno es comprador o vendedor de estos instrumentos. El comprador tiene un riesgo que se limita a la pérdida del pago de la prima. Esto es el 100% de lo invertido en la opción. El vendedor tiene un riesgo mayor, que es ilimitado.
Los activos financieros conllevan diferentes niveles de riesgo. Este último generalmente se mide por la probabilidad de que la inversión reciba el impacto de hechos impredecibles (positivos o adversos) que puedan impactar sobre el cumplimiento de los retornos esperados.

La realidad es que este nivel de riesgo de una inversión está directamente relacionado con la rentabilidad esperada. Así es cuanto más inciertos sean la evolución y el resultado de una inversión -y en consecuencia, el riesgo que ella implica-, mayor será la rentabilidad que exija el inversor.

En consecuencia, son muchas las variables que el inversor debe considerar a la hora de tomar una decisión financiera. Estas variables, de hecho, son las que definen un perfil de inversor que resultará clave para ayudarlo a encontrar que productos financieros encajan con sus necesidades y preferencias.

Para comenzar con este perfil se puede empezar por contestar algunas preguntas como cuál es la situación financiera de la que se parte (ingresos, egresos, patrimonio y capacidad de ahorro), los objetivos, y del tiempo para alcanzarlos –horizonte de la inversión-. A la vez que se deberá sumar también otros factores que influyen como la edad, los conocimientos financieros y lógicamente la tolerancia al riesgo.

Usualmente, se identifican tres perfiles:

Conservador: Son quienes prefieren una inversión con mayor grado de certeza en el futuro, resignando obviamente rendimientos. Por ende, son inversores que se caracterizan por ser menos tolerantes al riesgo.

Moderado: Es una posición intermedia. Representa a quienes están dispuestos a tolerar un cierto riesgo, para aumentar su rentabilidad. Suelen tener carteras más diversificadas en cuánto a sus instrumentos.

Agresivo: Con esta definición se identifican los inversores más más arriesgados, que optan por instrumentos de inversión que implican menor grado de certeza, pero mayor promesa de ganancias futuras.

Para ayudar a definir el perfil, el inversor se puede ayudar en un test. Entre ellos, destacamos el del Comisión Nacional de Valores (CNV) en http://www.invertir.gob.ar/secciones/cutiles/testdelinversor.aspx

Para finalizar, lógicamente, debemos responder ¿en qué perfil entran los bonos? Estás suelen identificarse con un perfil de inversor de riesgo CONSERVADOR/MODERADO dependiendo, en gran parte, del título y de sus condiciones. Dentro de la categoría de renta fija, por ejemplo, entran las LEBACs –ver Inversiones: LEBACs- que suelen identificarse con un riesgo prácticamente nulo. Su emisor el es Banco Central Argentino.

No obstante, hay emisiones del Gobierno Nacional, provinciales –en donde hay que tener en cuenta que el riesgo de cada provincia es diferente- y corporativas. También es dato que a mayor sea el vencimiento, mayor es el riesgo en la posición por diferentes factores.
La opción es, en concreto, un contrato estandarizado que cotiza en la bolsa. Las características a tener en cuenta de este contrato son:

  • Activo subyacente: Es el activo sobre el cual otorga derechos la opción. Un Call de YPF es un derecho a comprar acciones de YPF.

  • Tipo de opción: Puede ser de compra (Call), o de venta (Put). Ver Tipos de opciones

  • Base: Es el precio de ejercicio de la opción; o sea, el precio al que se va a operar el activo subyacente en caso de querer ejercerla. Un Call de YPF base $ 300 le da al comprador de la opción, el derecho de comprar acciones de YPF, a $ 300. Obviamente, va a querer ejercer su opción si la cotización del activo subyacente (esta vez, la acción) cotiza a más de $ 300. Ahora bien, pueden existir muchas bases distintas para el mismo activo subyacente.

  • Fecha de ejercicio o vencimiento: Es la fecha en la que expira o vence la opción. En Argentina, las opciones tienen fechas de ejercicio una vez por mes –específicamente, el tercer jueves del mes-. Quien tiene una opción de YPF, con base $ 300 y fecha de ejercicio febrero, tiene un derecho de comprar acciones de YPF a ese precio y podrá ejercer esa opción hasta el cierre de operaciones del tercer jueves del mes de febrero.

    En Argentina, la opción se puede ejercer en cualquier momento hasta la fecha límite. En concreto, podemos identificar opciones Americanas y Europeas. Las primeas pueden ser ejercidas en cualquier momento hasta la fecha de su vencimiento. En cambio, las Europeas, sólo pueden ser ejercidas en la fecha de vencimiento.

  • Prima: Es el precio de la opción que el comprador paga al vendedor. Se determina por la interacción de la oferta y la demanda. Se compone de Valor Intrínseco y de Valor Tiempo.

  • Valor Intrínseco: Es la diferencia entre el precio de contado y el precio de ejercicio. En el caso de los Call, si el precio de contado del activo subyacente es mayor que el precio de ejercicio de la opción hay un valor intrínseco y la opción está está in the money. Si el precio de contado es igual al precio de ejercicio no hay valor intrínseco, y entonces la opción está at the money. Finalmente, si el precio de contado es menor que el precio de ejercicio está out the money y tampoco tiene valor intrínseco.

    Por ejemplo, un Call base $ 3 tiene un valor intrínseco de $ 0.5, si la cotización del activo subyacente es de $3.5. En el caso de un Put, el valor intrínseco tiene una lógica inversa: el valor intrínseco del Put es positivo si la base es mayor al precio de cotización del activo subyacente.

  • Valor Tiempo: Es la diferencia entre valor intrínseco y la prima. Las opciones at the money y out of the money solo tienen valor tiempo. La magnitud del valor tiempo de la opción refleja el potencial de la opción de ganar valor intrínseco; y este va disminuyendo a medida que el plazo de vencimiento se acorta.

  • Prima Teoríca:Indica el precio teórico de la opción. Uno de los modelos de valuación de uso más extendido es el de Back & Scholes.

  • Volatilidad histórica (del activo subyacente): Es una medida de la variabilidad del precio del activo subyacente a lo largo del tiempo, tomando como datos valores reales.

  • Volatilidad implícita (del activo subyacente): Es una estimación de la volatilidad esperada que se puede derivar de las primas actuales. Se obtiene de la f´romula de Black & Scholes a través de un método interativo.

La volatilidad mide la variabilidad del precio de una acción. Las opciones sobre acciones con mucha volatilidad, son más caras que las opciones sobre acciones con poca volatilidad.

Existen tres tipos, o aspectos diferentes de volatilidad: la volatilidad futura, la volatilidad histórica y la volatilidad implícita.

Volatilidad histórica (del activo subyacente): Es una medida de la variabilidad del precio del activo subyacente a lo largo del tiempo, tomando como datos valores reales. Dependerá fundamentalmente del período de tiempo escogido y del intervalo de precio elegido para calcularla.

Volatilidad implícita (del activo subyacente): Es una estimación de la volatilidad esperada que se puede derivar de las primas actuales. Se obtiene de la fórmula de Black & Scholes a través de un método interativo. Intervienen en su cálculo del valor teórico –precio de ejercicio, tasa de interés, tiempo al vencimiento, cotización de la acción.

Volatilidad futura: Es la volatilidad que realmente habrá en el futuro. Es la que todo inversor desearía conocer.
Cuando hablamos de los beneficios de operar con opciones, dijimos que puede servir como un instrumento para bajar el riesgo de tus inversiones, actuando como un piso o un techo para el precio del subyacente.
La gran volatilidad que tienen las cotizaciones de opciones es lo que permite un importante apalancamiento. Con muy pocos fondos es posible lograr un gran resultado. Bastará mirar una tabla de cotizaciones de opciones para ver que mientras las acciones tienen movimientos diarios de un par de puntos porcentuales, las Opciones fácilmente pueden tener variaciones de más de 50% de suba o baja.
Lanzamiento cubierto: Es una estrategia que se utiliza para sumar rentabilidad al portafolio cuando no se preveen grandes movimientos futuros en la cotización del activo subyacente. Esta estrategia permite obtener ganancias incluso con pequeñas bajas del activo subyacente, pero pone una cota al máximo retorno posible.

Bull Spread: Es una combinación de opciones sobre el mismo activo subyacente que se usa cuando se espera una suba de este último.

Bear Spread: Esta estrategia es un espejo del Bull Spread en la que los resultados positivos se obtienen si el precio del activo subyacente baja.

Straddle: Esta estrategia combina un call y un put del mismo activo subyacente, y con la misma base. Otorga ganancias en la medida que el activo subyacente tenga variaciones significativas en su precio de cotización, sin importar si esa variación es una suba o una baja.

Butterfly: En oposición al Straddle, esta permite generar ganancias si el activo subyacente no tiene grandes variaciones en su precio de cotización. Tanto las pérdidas como las ganancias posibles tienen un límite máximo.

El Lanzamiento Cubierto es una estrategia de inversión que combina la compra de un activo con la venta de un call sobre ese subyacente. La venta del call tiene un doble efecto. Por un lado, es un ingreso de fondos inmediatos equivalentes al precio de la prima; por otro lado, genera una posible obligación de tener que vender las acciones en cartera al valor de la base si quien compró el call decide ejercerlo.

El resultado de la estrategia se determina recién en la fecha de ejercicio del call, y existen dos posibilidades según lo que pase en aquel futuro momento:

1. La cotización de la acción es menor al precio de ejercicio del call (base). En este caso quien compró el call no va a ejercerlo, y quien armó el Lanzamiento Cubierto se queda con la acción y con lo que cobró por la venta del call. Esto genera una cobertura a la baja porque, supongamos, si por la venta de la prima cobró 10% del precio de lo que pagó por la compra del activo subyacente, con una caída en el precio de cotización de la acción de hasta 10% igual sale ganando por el total de la estrategia: pierde por la compra – venta de la acción, pero gana por la venta de la opción. En este ejemplo siempre su resultado será el de la operación con la acción más un 10% del precio de compra de la acción. Si con la acción pierde 1%, con el total de la estrategia gana 9%.

2. La cotización de la acción es mayor a la base. En este caso quien compró la opción va a ejercerla y quien hizo el lanzamiento cubierto tiene la obligación de cumplir con su parte. En este caso la ganancia será lo que cobró por la venta del call, más la diferencia entre el precio de compra de la acción y el precio de venta (la base). Dependiendo de que haya lanzado una base in-the-money, at-the-money o out-of-the-money, la diferencia entre precio de compra del subyacente y venta al valor de la base será un número positivo o negativo. Lo que no cambiará nunca es que el máximo rédito posible de esta estrategia será cuando se ejerce la opción y ese es un techo a la ganancia de la inversión, no importa lo que suba el subyacente.

Según la base que se lance al momento de armar la estrategia habrá mayor o menor tasa de cobertura, y tasa de rendimiento. Cada inversor elegirá cuál de estos dos aspectos privilegiar: cuanto más alto sea el precio de la base, mayor la tasa de rendimiento y menor la cobertura.

En conclusión, el lanzamiento cubierto es una estrategia que permite bajar el riesgo a la inversión en acciones pero que, a cambio, pone un techo a la ganancia máxima. En momentos en los que se esperan pocos movimientos en la cotización de la acción (lo que se dice lateralización) es una excelente estrategia para sumar rendimiento al portafolio y lograr resultados muy atractivos.
Sobre el tratamiento impositivo del activo, recomendamos dirigirse a las páginas de la Comisión Nacional de Valores y las entidades de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, entre otras. También sugerimos consultar con su asesor contable.
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