Beneficios de operar con fideicomisos

  • Tasas

    Tasas

    Ofrecen rendimientos más atractivos que las alternativas tradicionales.

  • Bajo riesgo

    Bajo riesgo

    Su activo subyacente es una cartera de créditos muy atomizada, lo que disminuye el riesgo.

  • Baja volatilidad

    Baja volatilidad

    Son instrumentos poco volátiles, ideales para inversores conservadores.

  • Calificación del riesgo

    Calificación del riesgo

    La mayoría cuentan con calificación de riesgo de agencias internacionales.

Preguntas frecuentes

El primer requisito para operar Fideicomisos Financieros es tener una Cuenta Comitente en Portfolio Personal. Si aún no la posees, aquí podés ABRIR CUENTA.

Todos nuestros clientes pueden operar por 3 canales:
1. A través de la Plataforma Web
2. Enviando órdenes por e-mail
3. Por teléfono

Operatoria web
Desde la Plataforma de Trading - y cargando tu usuario y contraseña - podés ingresar órdenes de Fideicomisos Financieros desde la opción OPERAR -> FIDEICOMISOS.

Operatoria por teléfono
Durante los días hábiles y en el horario de operación del mercado, podrás contactarnos por teléfono para solicitarnos una operación llamando al número 0800 345 7599.

Nota: El monto mímino de la inversión dependerá del Fideicomiso Financiero, pero generalmente, es de $ 1.000.
El Fideicomiso es una figura jurídica por la cual una persona llamada el Fiduciante separa de su balance una parte de sus bienes y derechos, y transmite la propiedad fiduciaria de estos bienes determinados a otra que se llama el Fiduciario, quien administra estos bienes en beneficio de terceros llamados Beneficiarios. De hecho, con el respaldo de ese patrimonio independiente se emiten valores, que pueden ser de renta fija (los valores de deuda fiduciaria) o de renta variable (certificados de participación).

El Fideicomiso Financiero es así una alternativa de financiamiento de la empresa y una opción de inversión en el mercado de capitales, e integra el denominado "proceso de titulización de activos o securitización". La titulización se define como un mecanismo que permite la conversión de activos ilíquidos en activos líquidos a través de la emisión de valores negociables (en este caso, valores fiduciarios).
La Ley de Fideicomiso es amplia al posibilitar que el patrimonio del fideicomiso esté constituido por bienes existentes o futuros. Dichos bienes deben estar individualizados en el contrato o, en el supuesto de no resultar ello posible, deberá hacerse constar la descripción de los requisitos y características a reunir.

Los bienes fideicomitidos pueden ser así cualquier derecho o cosa que pertenezca a la empresa, siempre que sea transferible. Por ejemplo: valores negociables como acciones, ON, cuotapartes de FCI, o bien títulos cambiarios como pagarés, letras de cambio, cheques, y también créditos personales, contratos de leasing, derechos de cobro, y cupones de tarjeta de crédito.
Su rentabilidad estará determinada por las condiciones del Fideicomiso (detalladas en el prospecto de emisión), entre las que se encuentra la tasa de interés -que puede ser fija o variable- y la estructura de pago. Mientras que lógicamente según los proyectos financiados, pueden encontrarse diferentes niveles de riesgo.
Sus riesgos son contenidos en base a la estructura del mismo, y menor al que tendrían los bonos emitidos por la entidad fiduciante. El motivo es que el fideicomiso es un patrimonio independiente y separado del balance de la entidad, por lo que no se ve afectado por el riesgo comercial de la misma.

Por ejemplo, los Fideicomisos Financieros de Consumo tienen como activo subyacente una gran cantidad de créditos otorgados para la compra de bienes de consumo; y esta atomización permite disminuir sustancialmente el riesgo de cobro. De hecho, estos Fideicomisos se mostraron como una de las alternativas más seguras de inversión durante la crisis, ya que el respaldo del flujo securitizado permitió aislar el riesgo de la compañía y evitar el default. La mayoría de los títulos fiduciarios, además, cuentan con calificación de riesgo de agencias internacionales.

Por su parte, en cuanto al horizonte de inversión, los fideicomisos tienen un plazo de vencimiento determinado en sus condiciones. Es importante tener en cuenta, no obstante, que el mercado secundario del instrumento -a diferencia de otras opciones- es prácticamente inexistente.
Los activos financieros conllevan diferentes niveles de riesgo. Este último generalmente se mide por la probabilidad de que la inversión reciba el impacto de hechos impredecibles (positivos o adversos) que puedan impactar sobre el cumplimiento de los retornos esperados.

La realidad es que este nivel de riesgo de una inversión está directamente relacionado con la rentabilidad esperada. Así es cuanto más inciertos sean la evolución y el resultado de una inversión -y en consecuencia, el riesgo que ella implica-, mayor será la rentabilidad que exija el inversor.

En consecuencia, son muchas las variables que el inversor debe considerar a la hora de tomar una decisión financiera. Estas variables, de hecho, son las que definen un perfil de inversor que resultará clave para ayudarlo a encontrar que productos financieros encajan con sus necesidades y preferencias.

Para comenzar con este perfil se puede empezar por contestar algunas preguntas como cuál es la situación financiera de la que se parte (ingresos, egresos, patrimonio y capacidad de ahorro), los objetivos, y del tiempo para alcanzarlos –horizonte de la inversión-. A la vez que se deberá sumar también otros factores que influyen como la edad, los conocimientos financieros y lógicamente la tolerancia al riesgo.

Usualmente, se identifican tres perfiles:

Conservador: Son quienes prefieren una inversión con mayor grado de certeza en el futuro, resignando obviamente rendimientos. Por ende, son inversores que se caracterizan por ser menos tolerantes al riesgo.

Moderado: Es una posición intermedia. Representa a quienes están dispuestos a tolerar un cierto riesgo, para aumentar su rentabilidad. Suelen tener carteras más diversificadas en cuánto a sus instrumentos.

Agresivo: Con esta definición se identifican los inversores más más arriesgados, que optan por instrumentos de inversión que implican menor grado de certeza, pero mayor promesa de ganancias futuras.

Para ayudar a definir el perfil, el inversor se puede ayudar en un test. Entre ellos, destacamos el del Comisión Nacional de Valores (CNV) en http://www.invertir.gob.ar/secciones/cutiles/testdelinversor.aspx

Para finalizar, lógicamente, debemos responder ¿en qué perfil entran los Fideicomisos Financieros? Estos suelen identificarse con un perfil de inversor de riesgo CONSERVADOR/MODERADO. La misma CNV explica que los valores emitidos por los fideicomisos tienen un riesgo inferior al que tendrían bonos emitidos por la entidad fiduciante, porque el fideicomiso es un patrimonio independiente que no se ve afectado por el riesgo comercial de la misma. Igual dependerá, en concreto, del fideicomiso puntual -emisor y objeto-.
Se pueden clasificar en a) Fideicomisos Ordinarios y b) Fideicomisos Financieros. Estos últimos pueden tener o no oferta pública. La definición de Fideicomiso Financiero es similar a la de Fideicomiso clásico. La diferencia radica en que en el Fideicomiso Financiero el fiduciario es una entidad financiera, o una sociedad especialmente autorizada por la Comisión Nacional de Valores para actuar como fiduciario financiero, y los beneficiarios son los titulares de certificados de participación en el dominio fiduciario, o de títulos representativos de deuda garantizados con los bienes transmitidos.
Dentro del mercado de los Fideicomisos pueden emitirse Valores Representativos de deuda (VR) y Certificados de Participación (CP). El VR es un derecho de cobro de lo producido por el fideicomiso y en las condiciones establecidas en el prospecto, los cuales están garantizados con el activo del fideicomiso. Pueden existir distintos tipos de VR con distinta preferencia de cobro y condiciones. Mientras que el CP otorga un derecho de participación o de propiedad sobre los activos fideicomitidos. Los tenedores de los CP tienen derecho al cobro de lo producido por el Fideicomiso Financiero, una vez cancelados los compromisos asumidos por los VR, así como de la liquidación del Fideicomiso Financiero.

Por su parte, en mejora de las posibilidades de cobro, los valores fiduciarios pueden contar con otras garantías, entre ellas: asignación de bienes adicionales al fideicomiso de manera que exista una sobre cobertura de riesgos, garantías personales por parte del fiduciante o un tercero, garantías reales y/o afectación de bienes a un fideicomiso de garantía.
En la instrumentación de un Fideicomiso se individualizan los siguientes sujetos:

Fiduciante: Es quien transmite al fiduciario los bienes que conforman el patrimonio del Fideicomiso. Es decir, la entidad que transfiere el activo subyacente que integrará el fideicomiso, y en consecuencia el titular de los créditos que serán cedidos al mismo.

Fiduciario: Es quien recibe los bienes en propiedad fiduciaria. Por ende es el responsable de la administración y custodia de los activos fideicomitidos. Está autorizada a actuar como tal en los términos de la Ley de Entidades Financieras N° 21.526, o es una sociedad inscripta en el Registro de Fiduciarios Financieros de la CNV.

Beneficiario: ES quien recibe los beneficios que surgen del ejercicio de la propiedad fiduciaria, en el caso, los titulares de los valores representativos de deuda o de los certificados de participación.

Fideicomisario: Es quien se queda con la propiedad de los bienes fideicomitidos al vencimiento del fideicomiso. En la mayoría de los casos los fideicomisarios son los beneficiarios del fideicomiso. Tiene derechos y obligaciones semejantes a las del beneficiario.

Agente colocador: Es el encargado de la distribución de los títulos a través de su oferta pública.

Organizador: Es la entidad responsable de la concreción del fideicomiso. Su función principal es la de nexo entre la totalidad de las partes involucradas. Se ocupa también de la estructuración de la serie y de cada una de las clases del fideicomiso en función de las características de los activos cedidos al fideicomiso.

Depositario: Es quien tiene en custodia toda la documentación respaldatoria de los créditos cedidos al fideicomiso.

Agente de cobro: Es quien realiza la gestión de cobro de los créditos cedidos al fideicomiso. En general, esta función la cumple el fiduciante, quien generó los créditos y tiene el conocimiento de los deudores.

Asesor legal: Es el responsable de la redacción de los contratos y documentos que instrumentan el negocio, básicamente el contrato de fideicomiso y el suplemento del prospecto.

Auditor: Se encarga del armado del balance y el due dilligence de la cartera. Los fideicomisos con oferta pública deberán presentar balance en forma trimestral.
La reglamentación que rige a los fideicomisos financieros se encuentra en la Ley 24.441 y normas de la CNV.
Sobre el tratamiento impositivo del activo, recomendamos dirigirse a las páginas de la Comisión Nacional de Valores y las entidades de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, entre otras. También sugerimos consultar con su asesor contable.
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